Saturday, December 12, 2015

Christmas Song

https://www.youtube.com/watch?v=_6LbNlUU5bk&index=17&list=PLrrH8QojpVKOjKKLWQtmhShCGaTJLLUMV  
    
Empezó el Adviento y con él llegan novedades. Alentado por mi amigo Gonzalo y por ese Dios que resuena en la música, les ofrezco otra canción donde Él nos sale al encuentro.
La mayoría de las canciones del blog no hablan directamente de Jesús o de la fe, sino que él emerge en reflexiones sobre el amor y la vida. En muchas de las canciones de Dave Matthews Band podemos descubrirlo de manera similar. Sin embargo, la canción que ahora me ocupa no es una de ellas. “Christmas Song” canta sin desvíos sobre el misterio de Jesucristo, resumiendo admirablemente aspectos centrales de su vida terrena al fundir la Navidad y el Misterio de la pasión, muerte y resurrección, como lo hace inconscientemente nuestro léxico chileno, en el concepto de Pascua.
Y en esta tremenda y, a mi juicio, bastante bien lograda síntesis cristológica de DMB, la canción comienza por donde debe… Por María, que escucha a Dios, que está abierta cada día a las sorpresas del Espíritu (a surpirse on the way…) y obedece a la voluntad de Dios con su “sí”, que cambia sus planes… Un niño “no planificado”, como el que desajusta los ordenados planes de muchas parejas, y llega antes de lo que debiera, y en este caso, quizás antes de lo explicable (She ´d be his wife and make him her husband…).
La Navidad que se acerca nos sorprende siempre de nuevo, porque con ella llega el Niño con sus sonrisas (giggling) que nos alegran también a nosotros. Dave Matthews, lejos de ahorrarse tradiciones por incredulidad, introduce también en la escena del pesebre a los sabios de oriente, que además son tres, como acostumbramos representar. Pero la imagen del pesebre que canta no es sólo decorativa sino llena de sentido, porque cierra la estrofa remitiendo todo al centro de esta historia, que es cantado y repetido: es un niño que llega al mundo pobre, pero bañado de amor
Es el amor el hilo conductor de la vida de Jesús y de la canción, que vuelve siempre sobre el amor cantándolo, para decir luego que el corazón de Jesús está lleno de él, que el amor es lo que todos buscamos (drinkers and jokers, all soul searchers… like you and me[1]), también las autoridades que lo condenan y que pertenecen a este mismo grupo de buscadores… El amor es también lo que llena el corazón de Jesús en medio del odio que lo crucifica, y es también el que está detrás de la sangre derramada anunciada en la cena pascual de Jesús y sus discípulos, que serán los primeros “niños” de Jesús y su Padre que por seguir a su Maestro compartirán su destino y derramarán su sangre. Es, por último, también el que a veces resuena en la música, como en el guiño final a canciones de los Beatles que también cantan al amor.
Se puede decir mucho más del Jesús que resuena en esta “Canción de Navidad”, que no se queda sólo en Belén. Para ir a lo central, diré algo sobre las palabras de la Última Cena parafraseadas, que tienen una riqueza particular.  Al referirse al pan, diciendo “think of it as me”, nos remiten al profundo misterio de la Eucaristía. Con simplemente “pensar” que en un sacramento recibimos a Cristo mismo, no expresamos la riqueza del misterio recibido, pero remarcamos un punto importante: no sacamos mucho con aceptar una presencia real de Jesús en la Eucaristía si no nos sumamos, consciente y voluntariamente al acto de fe y comunión que en ella se significa.
Las palabras sobre el vino también regalan matices propios. “Dream it will be… the blood of our children all around”. Más que una imagen brutal, recuerda las palabras de Jesús: “será derramada por vosotros y por una multitud para el perdón de los pecados”. Es el sueño de que nuestros pequeños sacrificios se unan místicamente al de Cristo, que es el único propicio para el perdón. Esto da sentido al dolor, pero además nos regala la sanación propia de las Bienaventuranzas, que cambian el mal y la tristeza en un bien; porque detrás del canto puesto en boca de Jesús: “the blood of our children all around”, percibimos que él sufre con los dolores de sus niños, que sus hermanos somos también sus hijos y los del Padre, y que por eso no puede permanecer indiferente y se compadece con entrañas de misericordia[2] de todo sufrimiento humano. Cantando “Christmas song” podemos pedir como gracia en este Adviento que comienza que Jesús nos regale su alegría de niño que nace “bañado” de amor y también soñar que nos regala un corazón tan lleno de amor como el suyo, compasivo ante cada hermano y que se “derrama” o entrega por entero.



[1] Respecto de esta temática, otra canción de DMB se explaya (Bartender), espero poder comentarla alguna vez…
[2] Plegaria eucarística V

CHRISTMAS SONG
She was his girl, he was her boyfriend
She'd be his wife and make him her husband
A surprise on the way, any day, any day
One healthy little giggling dribbling baby boy
The wise men came, three made their way
To shower him with love while he lay in the hay

Shower him with love, love, love
Love, love, love
Love, love was all around

Not very much of his childhood was known
Kept his mother Mary worried
Always out on his own
He met another Mary who for a reasonable fee
Less than reputable was known to be
His heart was full of love, love, love
Love, love, love
Love, love was all around

When Jesus Christ was nailed to his tree
Said, "Oh, daddy-oh, I can see how it all soon will be
I came to shed a little light on this darkening scene
Instead I fear, I've spilled the blood of our children all around"
The blood of our children all around
The blood of our children's all around

So I'm told, so the story goes
The people he knew were
Less than golden hearted
Gamblers and robbers
Drinkers and jokers, all soul searchers
Like you and me
Like you and me

Rumors insisted he soon would be
For his deviations
Taken into custody
By the authorities less informed than he
Drinkers and jokers, all soul searchers

Searching for love, love, love
Love, love, love
Love, love was all around

Preparations were made
For his celebration day
He said, "Eat this bread but think of it as me.
Drink this wine and dream it will be
The blood of our children all around
The blood of our children all around
The blood of our children spilling down”

Father up above, why in all this hatred do you fill us all with
Love, love, love
Love, love, love
Love, love was all around

Father up above, why in all this hatred do you fill me up with
Love, fill me love, love, yeah
Love, love, love,
Love, love, love
All you need is love, love, love
You can't buy me love, love, love
Love, love
And the blood of our children's all around
Ella era su niña (novia), él era su novio
Ella sería su esposa y lo haría su marido
Una sorpresa en el camino, un día cualquiera, un día cualquiera
Un sano y pequeño niñito sonriente y movedizo
Los sabios fueron, tres se abrieron paso
Para bañarlo de amor mientras yacía en la hierba

Bañarlo de amor, amor, amor
Amor, amor, amor
Amor, amor por todos lados

No mucho de su infancia se ha conocido
Mantuvo a su madre, María, preocupada 
Siempre por él.
Conoció a otra María, que por un “precio razonable” (por una buena razón),
Era sabida de poca reputación.
Su corazón estaba lleno de amor, amor, amor
Amor, amor, amor
Amor, había amor por todos lados


Cuando Jesucristo fue clavado a su árbol
Dijo: "Oh, papá oh, puedo ver cómo todo pronto será
Vine a encender un poco de luz sobre este oscuro panorama
En cambio me temo, que he derramado la sangre de nuestros hijos por todos lados"
La sangre de nuestros hijos por todos lados
La sangre de nuestros hijos está por todos lados


Eso me han dicho, así continúa la historia
La gente que conoció no era
De corazón de oro
Apostadores y ladrones
Bebedores y bufones, todos buscadores de alma
Como tú y yo
Como tú y yo

Los rumores insistían en que pronto sería
Por sus desviaciones
Puesto bajo custodia
Por las autoridades menos informadas que él.
Bebedores y bufones, todos buscadores de alma

En busca de amor, amor, amor
Amor, amor, amor,
Amor, había amor por todos lados.

Se hicieron los preparativos
Para el día de su celebración
Él dijo "Coman este pan pero piensen que soy yo.
Beban este vino y sueñen que será
La sangre de mis hijos por todos lados
La sangre de mis hijos está por todos lados
La sangre de mis hijos derramándose”


Padre de allá arriba, ¿por qué en todo este odio tú nos llenas de
Amor, amor, amor
Amor, amor, amor,
Amor, había amor por todos lados


Padre de allá arriba, ¿por qué en todo este odio tú me llenas de
Amor, llenas de amor, amor, yeah
Amor, amor, amor
Amor, amor, amor
Todo lo que necesitas es amor, amor, amor
No puedes comprarme amor, amor, amor
Amor, amor
Y la sangre de nuestros hijos está por todos lados

Tuesday, August 19, 2014

Tanto creo en ti

Manuel García, Tanto creo en ti




(Link video canciónn en vivo https://www.youtube.com/watch?v=HpaeC4APHE4 )

     Hace varios años ya que Manuel García se ha hecho un nombre en la música chilena. Y la canción de esta entrada podríamos decir que se hizo un lugar simplemente con su título: “Tanto creo en ti”. Esa simple frase nos remonta a una de las dimensiones centrales de la vida: creer. Sí, porque la fe está metida allí, en el centro mismo de la existencia. A veces de manera silenciosa, casi imperceptible para algunos; para otros se hace presente como una fuerza avasalladora, como una realidad consciente que impulsa la vida desde su raíz más profunda.
     Una posible clave de lectura del sentido que Manuel García quiso dar a esta canción la encontramos en dos frases que recorren la canción, dialogando entre ellas: “En duelo de tu amor” y “tanto creo en ti”. Pareciera que el amor está de duelo para Manuel, porque quizás ha habido razones para que él experimente un quiebre en esa realidad tan presiada. Pero la fe es más grande. La fe le gana este duelo.
     De este modo, pareciera que esta canción nos habla de una confianza tan sólida que aun ante la realidad de una supuesta ausencia, la vida sigue fundándose en una esperanza todavía mayor, en una certeza que subyace.  Tanto creo en ti, que incluso en medio de una relación que puedo llegar a experimentar como un duelo, la fe  se antepone y es capaz de actuar, impulsando a realizar las acciones más increíbles por amor.
     ¡Esta es también muchas veces la experiencia del cristiano! Porque en medio de todos los desafíos y tensiones, la confianza de que Dios está detrás sosteniendo y animando todo nos anima a decir, simple y rotundamente, "tanto creo en ti". Podríamos decir que se trata de una vivencia similar a la de san Pablo, cuando se pregunta retóricamente: “¿Quién nos separará del amor de Cristo, la tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada?” (Rm 8, 35) Y su respuesta es ciertamente la de alguien que cree tanto en él que no hay dificultad alguna capaz de derribar su esperanza: “en todo esto salimos vencedores gracias a aquél que nos amó” (Rm 8, 37)
     Así es que animémonos a hacer la experiencia cantando esta canción en la perspectiva de la fe en Cristo. Digámosle a Dios, con las palabras de Manuel García, “tanto creo en ti... que sueño hasta despierto la luz de los dos, que en mis pensamientos veo un jardín florecer”. Pero también con nuestras palabras: ¿qué me atrevo a decir desde mi fe en el Señor, que me atrevo a emprender en la confianza de mi fe?
     El que crea que seguir a Jesús es flotar en una laguna protegida de todo viento y oleaje no ha entendido nada. La vida se juega en el darse a sí mismo y en el riesgo que esto implica. Y si vivir en el amor es a veces difícil, ¿cómo no va a ser la fe también un riesgo, la fe que es el centro mismo de la vida?

                  TANTO CREO EN TI
En el duelo de tu amor yo tengo un huerto de manzanas
acrobacia en verde fuego desde el dia en que te vi
rosas dobles, dobles horas a traves de las historias.

Tanto creo en ti, tanto creo en ti
que he dormido muerto
sueño hasta despierto la luz de los dos
nuestra casa y la luz

En el duelo de tu amor cuelgo de un arbol la guitarra
pero el viento la recobra como un ave para si
en el rio los queltehues atraviesan las campanas
en el campo hay una estrella que parece un querubin

Tanto creo en ti, tanto creo en ti
que mis pensamientos
veo en el futuro un jardin florecer
flores aparecer

En el duelo de tu amor febrero piensa en la ventana
pidiendo caer el agua sueña un barco para ti
un raton cruza en silencio deja huellas
y una carta que aun espera.. por ti

Tanto creo en ti, tanto que escribi
cartas como sueños
como si me fuera a un extraño pais
imaginado por ti
tanto creo en ti, tanto creo en ti

Tuesday, April 29, 2014

Colores de pascua

Elizabeth Morris, Verde, violeta y carmín

(Link video en vivo. http://goo.gl/EeF5pX )
 
     El amor se ha hecho fuerte una vez más. La vida despunta en un multitud de colores que celebran la misma vida. La realidad canta de nuevo, se reinventa y toma consistencia perpetua. ¡Esto es lo que la Iglesia ha celebrado en estos días! ¡Cristo ha resucitado, el amor ha vencido, la vida le ha ganado al vacío de la nada y de la muerte!
     En este espíritu puede cantarse perfectamente la canción de esta entrada, Verde, violeta y carmín. Una canción ligera y llena de vida. Una canción pascual. Sí, una canción testigo, testigo del amor y del encuentro. Del encuentro con la vida, del encuentro con el Señor.
 Para mí es clave esto de las canciones multicolores que dan inicio a la canción. ¡Todo se juega en ellas! Estas canciones son la "buena nueva" en la canción de Elizabeth. A partir de ellas se acaba la tristeza y se desata la esperanza. Y si ponemos atención a nuestro alrededor podemos descubrir muchas de estas canciones ¡Hay tantas alrededor nuestro y muchas veces nos pasan por el lado. Pienso por ejemplo en la solidaridad que se ha despertado en torno a Iquique y Valparaíso, en el trabajo honrado de tantos hombres de esfuerzo o en la preocupación por construir una sociedad más justa y más fraterna?
     Y en estos días especialmente, ¿no podríamos decir acaso que estas canciones mulitcolores nacen ante todo del testimonio de los discípulos de Emaús, que después de encontrarse con el Señor, fueron corriendo a cantar llenos de gozo y de color el milagro de lo que habían contemplado? Esta claro que esta canción no fue escrita en este sentido, pero la experiencia que señala la hace ser, para el creyente, una canción “del Jesús vivo”, impregnada de todos y cada uno de los colores. Es que hay tanto en esta música que sirve para dar cuenta del Jesús resucitado, ¡La vida se llena de colores cuando Dios inunda la existencia! Antes la vida era como en blanco y negro. Las cosas eran simples cosas y no reflejos de un amor eterno, las personas eran simplemente “otros” y no verdaderamente mi prójimo. Y de repente aparecen el verde, el violeta y el carmín, aparece silencio de la mañana, el abrazo de un amigo, la alegría de ser uno con todos mis hermanos.
      Debo confesar que yo escuché y vi muchas canciones multicolores en estos días, mientras celebraba la Pascua en la comunidad parroquial de San Cayetano. Una de ellas fue renovar una vez más la convicción interior de que Jesús nos amó hasta el extremo, dio su vida por nosotros y luego resucitó verdaderamente. Pero hubo un signo de entre todas las lindas experiencias que se me grabó especialmente en el corazón. El día de la vigilia pascual, la comunidad entera llegó con flores en sus manos. Llegaban a celebrar la vida en medio del camino cotidiano, cansados por las cruces del camino, pero llenos de esperanza. Era la noche de resurrección. Y en el momento del gloria comenzaron a adornar entre todos la cruz de pies a cabeza. Era impactante ver este viejo madero florecer de un segundo a otro, convertirse de repente en un signo tan potente, en un trofeo de la vida. Así, el signo del amor más grande que es la cruz, se hacía sensible en esa noche, la muerte se volvía vida llena de colores.
  Por eso, sigamos cantándole a la vida, aquí y ahora, contemplando el misterio de la resurrección con estos versos. Porque el Amor el que ha vencido. Se acabó la desesperanza. Ya no caminamos solos, sino que vamos por el mundo con la victoria colorida de ese Dios que nos amó y se entregó por nosotros.

                  VERDE, VIOLETA Y CARMÍN
Canciones multicolores, vuelan sobre mi cabeza
 llevándose la tristeza, las penas y los dolores
creciendo como las flores en un inmenso jardín
fragantes como el jazmín echan raíz en la tierra
colmadas de primavera, verde, violeta y carmín

Con el amor más profundo yo hilvano mis versos y cantos
para tejer este manto que crece en tiempos fecundos
vivo buscando en el mundo lo hermoso y lo verdadero
la claridad del lucero guiándome dulcemente
para que desde mi vientre nazca este canto sincero

Canto para agradecer,
lo que he visto nacer, lo que he visto nacer
canto para ir a volar
libre hacia un buen lugar, libre hacia un buen lugar
canto y dejo que mi voz,
limpie tu corazón, limpie tu corazón
serenando la tempestad,
cielo azul verde mar, verde mar (x2)

Canciones multicolores vuelan sobre mi cabeza.

Tuesday, October 8, 2013

Eddie Vedder, Society


http://www.youtube.com/watch?v=TMUYHRCTDlk     
     La canción de esta entrada pertenece a la banda sonora de Into the Wild, compuesta por el vocalista de Pearl Jam Eddie Vedder. Con una buena mezcla entre folk y rock, este disco es uno de esos en que se logra cierta unidad musical y temática entre todas las canciones. Hay algo genial en él. De alguna manera consigue acompañar la búsqueda existencial plasmada en la película, logra transmitir sentimientos y experiencias; la intuición de una esperanza que conduce , la resignación y desesperación en medio de la soledad, el anhelo profundo e irrenunciable de libertad, la lucha por una vida verdadera, el anhelo de trascender como realidad última del ser humano. 
     En medio de este entramado nos encontramos con Society, canción que evoca amplitud y horizontes abiertos, y que explicita a la vez una de las cuestiones centrales de la película: el mundo está  atrapado en el consumo y no tiene vuelta atrás, por lo que es necesario retirarse, escapar de la sociedad y buscar una vida verdadera lejos de la vorágine actual que se nos impone.
La canción plantea una crítica al cómo se vive en nuestros días . La sociedad es aquí el tema. “Es un misterio para mí - comienza diciendo, tenemos una codicia, con la que hemos acordado, crees que tienes que tener más de lo que necesitas, y hasta que no lo tengas todo no serás libre”. Creo que su diagnóstico es bastante acertado. 
     Es que uno percibe con bastante nitidez esa ilusión del “tener” instalada en la sociedad, como si fuera allí donde se diera la libertad, donde mágicamente aparece la vida buena. Hay latente un deseo de poseer que no se acaba, que se extiende como espiral sin fin. Es realmente un misterio también la pasividad complaciente con que enfrentamos realidad. Obedecemos medio embobados lo que dictan los centros comerciales y sus ofertas, el nuevo modelo de zapatillas o el último Ipod. Podemos también acusar la sociedad de otros pecados, ponerle otros ingredientes que nos sean más cercanos. El ritmo frenético de ciudades sobrepobladas, la contaminación que se hace a veces insufrible, la indiferencia y odiosidad con que unos viven al lado de otros, la explotación y la desigualdad de tantos que viven marginados. En todo caso, la canción se centra en el consumo. Y ese es el acento con el que me quiero quedar por ahora.
     Podríamos decir ahora, "hasta aquí vamos bien con el diagnóstico", aun cuando es claro que la realidad que describe la canción no toma en cuenta todo lo bueno que hay en el mundo.  
     Pero vamos parcialmente bien, porque resulta que ahora el amigo Vedder  (o podríamos decir el amigo Alex Supertramp, protagonista de la película), ha decidido irse: “sociedad, ojalá no te sientas sola sin mí … cuando uno tiene más de lo que cree, necesita más espacio”. Este mundito no tiene vuelta. Si cada uno se rasca con sus uñas por tener más, yo me voy con las mías a encontrar mi propio lugar de paz. Pero no existe la paz sin el amor, y no hay amor sin otros con los cuales compartir y caminar, no hay capacidad de trascender y de llenar de sentido la vida volviendo la espalda al dolor humano. De acuerdo, ¡tenemos mucho más de lo que creemos!, pero el espacio para ello necesita ser hecho primeramente en el propio corazón.
     Así es que nos sumamos al “descontento” de la canción. Pero ese descontento no puede redundar en una huida. No sólo nos hace bien, sino que es necesario mirar críticamente la realidad. Sin embargo, el descubrir un mundo al que se le escapa el amor no puede nunca entenderse como un llamado al autoexilio. El ejercicio del amor, fundamento de la vida cristiana, se hace de cara a la realidad. Un cristiano que acepta pasivamente la realidad no ha comprendido el llamado que el Señor nos hace a ser sal y fermento. No podemos tragarnos simplemente la sociedad como viene dada. Aprender a transformarla, saber qué es lo que quiero, qué elijo yo, y no dejar que las estructuras decidan por mí. Estamos llamados a hacer presente a Dios en nuestro mundo y nuestro lugar para hacerlo es Cristo. El desafío es construir una sociedad que es primeramente misericordia y no castigo, amistad y no individualismo, solidaridad y no competencia, perdón y no rencor. La película, en todo caso, llega a una  conclusión similar. La búsqueda solitaria no lleva a ninguna parte. La felicidad “es para ser compartida”, o podríamos decir, sólo se da en el compartir.
     Así que la propuesta es cantar, reflexionar y rezar la canción Society este sentido. Dejar a Dios que resuene haciendo nuestro el malestar que declara. Pero entender esta retirada de la sociedad en un sentido más amplio. Atrevernos a salir de las dinámicas y estructuras que no reflejan lo que creemos y ni lo que queremos ser, intentar por todos los medios salir del consumismo y de la competencia, de la avaricia e individualismo. En este sentido – y no otro – “me voy” de la sociedad. Porque luchando por retirarme de esta manera logro insertarme de una manera radicalmente nueva, y así, consciente de los riesgos, me la juego por entrar junto con Cristo en esta sociedad, por llegar hasta su médula con el Evangelio y su infinita novedad.


SOCIETY
Oh, it's a mystery to me 
We have a greed
with which we have agreed
And you think you have to want more than you need
Until you have it all you won't be free.

Society, you're a crazy breed
Hope you're not lonely without me...

When you want more than you have
You think you need...
And when you think more than you want
Your thoughts begin to bleed
I think I need to find
a bigger place
Because when you have more than you think
You need more space.

Society, you're a crazy breed
Hope you're not lonely without me...
Society, crazy indeed
Hope you're not lonely without me...

There's those thinking,
more-or-less, less is more
But if less is more,
how you keeping score?
Means for every point you make,
your level drops
Kinda like you're starting from the top
You can't do that...

Society, you're a crazy breed
Hope you're not lonely without me...
Society, crazy indeed
Hope you're not lonely without me...

Society, have mercy on me
Hope you're not angry
if I disagree...
Society, crazy indeed
Hope you're not lonely without me...
Es un misterio para mí
Tenemos una codicia
con la que hemos acordado
Y crees que tienes que tener más de lo que necesitas
Hasta que no lo tengas todo no serás libre.

Sociedad, eres una loca especie
Espero que no estés sola sin mí…

Cuando quieres más de lo que tienes
Crees que necesitas…
Y cuando piensas más de lo que quieres
Tus pensamientos empiezan a sangrar
Creo que necesito encontrar
un lugar más grande
Porque cuando tienes más de lo que crees
Necesitas más espacio.

Sociedad, eres una loca especie
Espero que no estés sola sin mí…
Sociedad, loca realmente
Espero que no estés sola sin mí…

Hay quienes piensan,
más o menos, que menos es más
Pero si menos es más,
¿cómo sigues anotando?
Significa que por cada punto que hagas,
tu nivel baja
Como si estuvieras empezando desde arriba
No puedes hacer eso…

Sociedad, eres una loca especie
Espero que no estés sola sin mí…
Sociedad, loca efectivamente
Espero que no estés sola sin mí…

Sociedad, ten misericordia de mí
Espero que no estés molesta
si no estoy de acuerdo…
Sociedad, loca efectivamente
Espero que no estés sola sin mí…

Monday, August 19, 2013

Seguir buscando

U2, I Still haven't found what I'm looking for


     En estos días me da vuelta la idea de tantas personas que viven quietas en lo que son, existencialmente inmóviles, sin perspectivas, instaladas en la comodidad del viejo y conocido yo. No es que no se disfrute la vida, que no se tengan alegrías. Tampoco me refiero a “vidas vacías” ni mucho menos: una vida que se vive con amor está siempre en la huella de lo que Dios nos ha puesto como horizonte de felicidad.  Pienso simplemente, en primer lugar, en la perspectiva de crecimiento personal. Sí, personal, y no de progreso laboral o material. Pienso por ejemplo en la percepción de nuestros propios límites y debilidades, esos que nos acompañan día a día; esa típica manera que tengo de responder mal, la flojera que detiene siempre mis proyectos, lo mucho que me cuesta pedir perdón. Si bien una de las grandes tareas que tenemos es precisamente la de aprender a convivir con nuestros defectos, la de “amigarnos” con el que soy, me inquieta hoy especialmente la perdida de idealismo,  la gris resignación del “es lo que hay”, la vida sin perspectivas de crecimiento. Y no sólo en formulación negativa…  los anhelos del corazón, los sueños, ¿dónde los hemos ido dejando? ¿dónde queda el esfuerzo por agrandar el propio corazón, por ser más generoso, por ser más inclusivo, por plasmar con mi trabajo lo que llevo dentro, por construir una sociedad más justa y solidaria?
     En esta misma línea, hay una dimensión de nuestras vidas que está siempre en movimiento, y por más que la ignoremos o la tratemos de reprimir, pide su espacio y termina haciéndose escuchar de una u otra manera. Me refiero al creciemiento espiritual, a la búsqueda siempre nueva por llenar de sentido el día a día, por profundizar y redescubrir la propia relación con Dios y con todos los hombres.
     Es aquí donde, finalmente, hace aparición la canción de esta entrada. “I Still haven’t found what I’m looking for”, es decir, todavía no he encontrado lo que estoy buscando. Se trata de una canción que, a mi parecer, se hace cargo precisamente de esta cuestión.
     El título de la canción, que es el mismo estribillo o coro, parece ser la gran intuición que está detrás de toda la letra: aunque crea (o incluso, lo sepa) que he encontrado, la invitación es a no quedarse instalado en lo que uno es y salir adelante a profundizar y buscar una manera más profunda de vivir.
     Por eso me preguntaba, ¿puedo hacer mía esa frase? Cada uno habrá de responderla a su manera, pero por mi parte tengo claro que sí. ¿Qué buscaba antes, qué busco ahora? ¿Qué busca cada uno? Uff… es tal vez la pregunta del millón. Yo al menos buscaba una vida plena, llena de sentido, una vida en la que pudiera ser feliz y dar cuenta de esos anhelos que palpitaban en lo profundo de mi alma. ¿Encontré lo que buscaba? Claro que sí, sin lugar a dudas… encontré a Cristo, y en Él me he encontrado a mí mismo y he encontrado a mis hermanos.
     Pero sigo buscando. ¿Y cómo así? ¿No había dicho acaso que encontré? Sí, sí… ¡es que esa es precisamente la paradoja! Sé que es allí, que es en Él, que hubo un tiempo en el que experimenté un primer, gran y definitivo encuentro que imprimió una orientación definitiva a mi vida. Pero dentro de esta experiencia y de este encuentro personal, pareciera que la autocomplacencia no tiene ninguna cabida. Primero, porque no es real. Porque experimento fácilmente lo mucho que falta por recorrer. Y además, porque Dios llama a convertirse una y otra vez, a descubrirlo siempre de nuevo. Es que el camino del amor es tan exigente que no puede sino interpelar a cada segundo la propia existencia pidiéndole siempre dar un paso más. El encuentro con Cristo parece ser normalmente así; un camino en el que se lucha, se le encuentra, pero luego se sigue buscando para volverlo a encontrar de una manera renovada, más profunda y con una nueva belleza.
    Esta canción de U2 es bastante elocuente en este sentido. No precisa de mucha interpretación. Correr, luchar y desvelarse, dar la pelea. Y todo con un solo gran fin, todo para estar con Él. Y así es como el encuentro se va dando. No hay otro camino sino la persistencia, el esfuerzo por encontrar. Y en el encuentro, Él mismo es el que insiste y alienta a seguir buscando, a seguir caminando. Sí, el Señor es quien suelta las cadenas pesadas que oprimen, es quien carga también con nuestros temores.

     Y, con todo, sigo buscando, sigo caminando.


     Cuando Dios lo invade todo, cuando uno se atreve a ser generoso, a no temer y a dejar entrar el Evangelio en toda su profundidad, entonces el Reino parece estar ya aquí, tan presente… pero aun así, uno no deja de buscar. ¡Y qué valiosa me parece esa búsqueda constante! No podemos dejar de sentir esa sana insatisfacción y de buscar con más fuerzas, ¡sería traicionarse a uno mismo! Por eso, aunque hayamos encontrado, no nos dejemos caer en la burguesía existencial, y atrevámonos a arriesgar la propia comodidad, dejémonos movilizar por esta simple y potente frase, "aún no he encontrado lo que estaba buscando".

http://www.jukebox.es/u2/videoclip,i-still-haven-t-found-what-i-m-looking-for,8uppp.html

I STILL HAVEN'T FOUND WHAT I'M LOOKING FOR
I have climbed the highest mountains
I have run through the fields
Only to be with you
Only to be with you.

I have run, I have crawled
I have scaled these city walls
These city walls
Only to be with you.

But I still haven’t found
What I’m looking for.
But I still haven’t found
What I’m looking for.

I have kissed honey lips
Felt the healing in her finger tips
It burned like fire
(I was) burning inside her.

I have spoke with the tongue of angels
I have held the hand of a devil
It was warm in the night
I was cold as a stone.

But I still haven’t found
What I’m looking for.
But I still haven’t found
What I’m looking for.

I believe in the Kingdom come
Then all the colours will bleed into one
Bleed into one.
But yes, I’m still running.

You broke the bonds
And you loosed the chains
Carried the cross
of my shame
Oh my shame, you know I believe it.

But I still haven’t found
What I’m looking for.
But I still haven’t found
What I’m looking for.

But I still haven’t found
What I’m looking for.
But I still haven’t found
What I’m looking for.
He subido las montañas más altas
He corrido a través de los campos
Solamente para estar contigo
Solamente para estar contigo.

He corrido, Me he arrastrado
He escalado estas murallas
Estas murallas
Solamente para estar contigo.

Pero todavía no he encontrado
Lo qué estoy buscando.
Pero todavía no he encontrado
Lo qué estoy buscando.

He besado labios de miel
Sentía el alivio en la punta de sus dedos
Quemó como el fuego
(Yo era) quemado dentro de ella.

He hablado con lengua de ángeles
He sostenido la mano de un diablo
Estaba witbia en la noche
Yo estaba frío como una piedra.

Pero todavía no he encontrado
Lo qué estoy buscando.
Pero todavía no he encontrado
Lo qué estoy buscando.

Yo creo en que el Reino viene
Entonces todos los colores sangrarán en uno
Sangrarán en uno.
Pero sí, todavía estoy corriendo.

Tu rompiste los vínculos
Y soltaste las cadenas
Llevaste la cruz
de mi vergüenza
Oh mi vergüenza, sabes que lo creo.

Pero todavía no he encontrado
Lo qué estoy buscando.
Pero todavía no he encontrado
Lo qué estoy buscando.

Pero todavía no he encontrado
Lo qué estoy buscando.
Pero todavía no he encontrado
Lo qué estoy buscando.

Sunday, July 8, 2012

Un Dios que "sufre" por nosotros

The Police, Every breath you take


     Es asombroso pensar cómo nos ama Dios, con qué cariño, con qué intensidad. Es realmente sobrecogedor experimentar su predilección, su presencia verdadera. Hay noches en que salgo a caminar por el parque cerca de casa, en medio de una neblina tan densa que pareciera atrapar el tiempo, y allí, como flotando en el silencio, dispongo el corazón, levanto la mirada, y descubro siempre de nuevo la cálida mirada del Señor que me ama con su pasión infinita. Es ése amor el que resuena para mí en Every breath you take. El amor de un Dios Padre, el amor de Dios en su eterna predilección.
     Es una linda experiencia cantar esta canción como si se tratara de un canto de Dios a nosotros, a todos y cada uno. Así, a lo largo de la canción, es como si Dios fuera enumerando los distintos momentos de nuestras vidas que acompaña, "respiraciones, movimientos, pasos, palabras, juegos", y ante esas acciones cotidianas, nos responde, "te estoy mirando". Y no sólo mirando, podríamos decir, sino que con certeza, "te estoy acompañando, guiando, cuidando", en definitiva, "te estoy amando".
     Entre las instancias que recorre la canción, llaman especialmente la atención aquellas que hablan de cierta ruptura o distanciamiento, cuando por ejemplo habla acerca de "cada promesa que rompes, cada paso que tomas, cada lazo que quiebras". ¡Somos nosotros, que en nuestra libertad, por momentos nos distanciamos! Y la respuesta que da Dios es aún más interesante, porque podríamos decir, "sí, a Dios le duele ver como a veces nos alejamos de Él". Dios llega incluso a "sufrir" por nosotros, por nuestros desaires, por tantas veces en que le damos la espalda y nos alejamos de sus brazos. Por eso nos dice, "Oh, ¿acaso no puedes ver?, tú me perteneces. ¡Mi "pobre" corazón se duele, con cada paso que te aleja!".
     El tema del sufrimiento en Dios es una pregunta que me ha dado vuelta muchas veces. ¿Puede acaso el Dios todo poderoso y eterno sufrir? Es una pregunta muy compleja, que ha dado lugar a muchas discusiones y reflexiones. Una cosa clara desde la teología es que la naturaleza divina no puede padecer, pero entonces ¿cómo es que Dios se compadece, cómo "funcionan" esas entrañas de misericordia?
     En todo caso, sí puedo afirmar que Jesús lloró y se compadeció al ver sufrir a su gente por la muerte de Lázaro (Jn 11, 34). ¡Qué amor más grande y cercano nos revela esa actitud, ese gesto tan humano y tan divino que es la compasión! Y que hermoso es descubrir que ese mismo Cristo de entonces está también hoy cuidando nuestros pasos, palpando cada respirar, amándonos, y por qué no decir también, tal como dice la canción, "doliéndose" de amor por nosotros, sus hijos predilectos.



EVERY BREATH YOU TAKE

Every breath you take
And every move you make
Every bond you break,
Every step you take
I'll be watching you

Every single day
And every word you say
Every game you play,
Every night you stay
I'll be watching you

Oh, can't you see?
You belong to me
How my poor heart aches
With every step you take
Every move you make
Every vow you break
Every smile you fake,
Every claim you stake
I'll be watching you

Since you've gone I've been lost without a trace
I dream at night, I can only see your face
I look around, but it's you I can't replace
I feel so cold, and I long for your embrace
I keep crying baby, baby please,

Oh, can't you see?
You belong to me
How my poor heart aches
With every step you take
Every move you make
Every vow you break
Every smile you fake,
Every claim you stake
I'll be watching you

Every move you make,
Every step you take
I'll be watching you
I'll be watching you

Cada respiro que tomas
Y cada movimiento que haces
Cada lazo que rompes,
Cada paso que das
Yo te estaré mirando

Cada día
Y cada palabra que dices
Cada juego que juegas
Cada noche que te quedas
Yo te estaré mirando

Oh, ¿acaso no puedes ver?
Tú me perteneces
Cómo duele mi pobre corazón
Con cada paso que das
Cada movimiento que haces
Cada promesa que rompes
Cada sonrisa que finges
Cada demanda que clavas
Yo te estaré mirando

Desde que te has ido yo he estado perdido sin un rastro
Sueño a la noche, sólo puedo ver tu cara
Miro alrededor, pero a ti no te puedo reemplazar
Me siento tan frío y anhelo tu abrazo
Me mantengo llorando cariño, cariño por favor,

Oh, ¿acaso no puedes ver?
Tú me perteneces
Cómo duele mi pobre corazón
Con cada paso que das
Cada movimiento que haces
Cada promesa que rompes
Cada sonrisa que finges
Cada demanda que clavas
Yo te estaré mirando

Cada movimiento que haces
Cada paso que das
Yo te estaré mirando
Yo te estaré mirando.

Saturday, June 30, 2012

¿Qué esperas?

John Mayer, In repair


    La experiencia que John Mayer narra en ´”In Repair” probablemente nos toca a todos. Se trata de ese experimentarnos como “en reparaciones”, como si estuviéramos un tanto averiados y medio incapacitados para hacer lo que soñamos realizar. ¿Porque quién de nosotros se siente listo acaso, terminado, en equilibrio definitivo?  ¿Quién puede decir que se siente plenamente en paz con su historia, que se amigó totalmente con sus defectos, que encontró finalmente el trato adecuado con las personas? ¿Quién no necesita mejorar un poco más, crecer un poco más? Supongo que nadie, y casi diría, espero que nadie, porque esa actitud absolutamente satisfecha me resultaría un poco sospechosa.
     Pero el tema de esta canción, o al menos según mi interpretación, es una invitación a no excusarnos ante la vida por “estar en reparaciones”. Es un vamos, un incentivo a vivir con ello, descubrir que el estar en camino no puede ser un impedimento para comenzar a plasmar nuestro mundo y jugárnosla por lo que soñamos. Al principio de la canción, pareciera que Mayer se queda pegado en el título, como diciendo “no moleste, estoy en reparaciones”. Pero a medida que la canción toma vuelo, va quedando claro que es otra la actitud que predomina, actitud que nace de la aceptación de una realidad: no sólo estoy en reparaciones, sino que vivo en reparaciones... así es que no espero más y me lanzo a vivir así como soy.
     ¡Que profundamente evangélica es esa experiencia! Cristo no vino a llamar a los justos, sino a los pecadores (Lc 5, 35), o en términos de la canción, podríamos decir que no vino a llamar a los que funcionan perfectamente, sino a aquellos que viven en reparaciones. Si esperamos a desterrar el pecado de nuestras vidas para recién movilizarnos, estamos liquidados, si esperamos a salir del taller de reparaciones para actuar, entonces nos pasaremos la vida entera anclados entre cuatro paredes. La vida junto al Señor no es una vida ausente de luchas o momentos difíciles, no es la senda de los ya realizados que caminan impasibles por la vida. Seguramente, tal como dice la canción, tendremos muchas noches en las que “nuestra habitación se llene de sombras, en que las horas del reloj se estiren eternamente, en que la sensación de tener que hacer demasiadas cosas para apaciguar el corazón nos abrume”. Pero la convicción de caminar con Dios palmo a palmo nos debe dar las fuerzas para salir al mundo a pesar de nuestras grietas.
     Y la paz debe surgir de nuestra opción fundamental que es la del amor. Como dice el Señor en el Evangelio, “busca primero el reino de Dios, y lo demás se dará por añadidura” (Mt 6, 33). Salir entonces de nosotros mismos, como dice la canción, “salir a caminar al parque, dejar la habitación, ver como bailan los pájaros y esperar que el viento sople y traiga su nuevo aire”, pero aun más, salir a compartir y a regalar, a interactuar, exponer el corazón, abrirlo, amar. En definitiva, ¡anunciar a Dios!, con mis gestos y palabras, con la sonrisa al cajero del supermercado, con la mirada cálida regalada sin distinción. Buscar el Reino de Dios no sólo a pesar de estar en reparaciones sino precisamente por estarlo, y confiar que “lo demás” se irá añadiendo, que nuestro cacharrito de barro, maltrecho y agrietado, se irá afirmando poco a poco.
     Mayer termina cantando, “estoy en reparaciones, aún no estoy <listo>, pero estoy llegando”. ¡Que esa sea nuestra convicción! Estamos llegando, estamos realmente en camino. ¡No hay sentido en esperar a estar listos! Es hora de ponernos en marcha, tal como somos, con nuestras pifias y debilidades, y de jugarnos la vida por ese gran Amor que vale la pena.


IN REPAIR
Too many shadows in my room
Too many hours in this midnight
Too many corners in my mind
So much to do to set my heart right

Oh, it’s taken so long
I could be wrong, I could be ready
Oh, but if I take my heart’s advice
I should assume it’s still unsteady
I am in repair
I am in repair

Stood on the corner for a while
To wait for the wind to blow down on me
Hoping it takes with it my old ways
And brings some brand new luck upon me

Oh, it’s taken so long
I could be wrong, I could be ready
Oh, but if I take my heart’s advice
I should assume it’s still unsteady
I am in repair
I am in repair

And now I’m walking in the park
And all of the birds, they dance below me
Maybe when things turn green again
It will be good to say you know me

Oh, it’s taken so long
I could be wrong, I could be ready
Oh, but if I take my heart’s advice
I should assume it’s still unsteady
Oh yeah, I’m never really ready, yeah
Oh yeah, I’m never really ready, yeah
I’m in repair
I'’m not "together" but I'’m getting there (x6)
Demasiadas sombras en mi habitación,
demasiadas horas en esta medianoche
Muchas esquinas en mi mente
tanto que hacer para arreglar mi corazón

Oh, ha tomado tanto tiempo
Podría estar equivocado, podría estar listo
Oh, pero si tomo el consejo de mi corazón
Debo suponer que aún está inestable
Estoy en reparación
Estoy en reparación

Me paro en la esquina por un tiempo
A esperar que el viento sople sobre mí
Confiando en que se llevará mis antiguos caminos
Y que me traiga un poco de nueva suerte

Oh, ha tomado tanto tiempo
Podría estar equivocado, podría estar listo
Oh, pero si tomo el consejo de mi corazón
Debo suponer que aún está inestable
Estoy en reparación
Estoy en reparación

Y ahora que estoy caminando en el parque
Y todos los pájaros, bailan debajo de mí
Tal vez cuando las cosas se vuelven verdes otra vez
Será bueno que decir que me conoces

Oh, ha tomado tanto tiempo
Podría estar equivocado, podría estar listo
Oh, pero si tomo el consejo de mi corazón
Debería asumir que aún está inestable
Oh sí, yo nunca estoy realmente listo, sí
Oh sí, yo nunca estoy realmente listo, sí
Estoy la reparación
No estoy "listo", pero estoy llegando (x6)

Sunday, June 24, 2012

María es vínculo

Gondwana, Antonia


     El amor es la realidad de Dios, es su ser más profundo. El amor lo llena todo y lo abarca todo. Palpita en la creación entera, en las relaciones humanas, en una Iglesia, en el arte y cómo no en la música. Por  eso no resulta extraño descubrir  a diario como el amor es uno de los temas más recurrentes en la música de siempre; en esa canción  que suena en el colectivo, en el hit que tocaron en la fiesta o en la radio que escuchamos a todo volumen al pasar por una construcción. Y no es un amor cualquiera, sino que la mayoría de estas canciones hablan del amor a un tú: a una mujer o marido, a un hijo o a una hija, a papás, abuelitos, etc. ¡Cómo no aprovechar entonces para cantarle a Dios a través de tanta música! Siempre están allí, como una gran oportunidad de hacer oración, como una invitación constante a dejar que ese Amor de Dios que todo lo sostiene y fundamenta resuena en el corazón a través de una canción. No se trata de redireccionar todo a Dios y “despojarse” de lo humano, en ningún caso, el amor humano está en plena armonía con el de Dios. Pero este blog es una invitación a eso otro, un llamado a tratar de descubrir precisamente a ese Dios personal en medio de las cosas del mundo, y en concreto, en medio de la música.
     Antonia fue escrita por Alexis Cárdenas, el baterista de Gondwana, dedicada a su hija. Es una canción hermosa que cualquier papá le puede cantar a su niña querida, o un marido a su mujer, etc. Pero buscando el Dios que resuena, para mí desde hace muchos años que Antonia se ha convertido en una tremenda oportunidad para expresarle mi amor a la Madre del Señor. Escúchenla, hagan la prueba… verán como calza así perfectito.
     Nada más parafrasear un par de versos que me gustan especialmente… “Busco siempre en ti, Madre querida, porque en ti descubro siempre tu mirada firme y cálida que me sostiene… Tu sol me alumbra, ese sol que es el resplandor del sol de Cristo, me alumbra y da calor, y hace crecer la vida que hay en mí… Te miro y veo todo, con tanta nitidez, ¡tu Dios es el de todos!, el de todos los hombres, el de la Misericordia infinita, el Dios vivo que es tu hijo que me traes cada día, ¡dulce esperanza!, María, ¡en ti confío!
     Y finalmente compartir el verso que más me toca, “y te doy todo mi amor, y quiero todo tu amor”. ¡Que linda manera de comprender el vínculo con la Virgen María! Porque el lugar de la Virgen María no se reduce a pedir su intercesión, ante dificultades, cuando nos vemos necesitados. María está allí para ayudarnos, pero también para mucho más, está allí para enseñarnos a amar, para mostrar a Jesús a través de su mirada. Y este verso da cuenta un poco de eso. “Le doy mi amor y ella me da el suyo”, es un vínculo, una relación, un caminar juntos, es un intercambio de vida.
     Así es que hagan la experiencia de rezarle a la Virgen con Antonia. Rebauticemos esta canción por un momento y pongámosle María… tengamos presente que el amor a ella nos garantiza un vínculo con Cristo vital y no con una idea del Señor… y cantémosle con fe hoy y cada día de nuestras vidas, “¡mi cariño, eres la razón, de todo lo bendito que hay aquí!”

                      ANTONIA

Tú, amor, mi vida
estoy amandote
tu sol me alumbra
para darte calor

Este mundo esta esperándote
en tu sonrisa
mi corazon se llena hoy
Mi cariño eres la razón
de todo lo bendito que hay aqui
No habra fuerza que sea capaz
hoy Dios está contigo
para siempre
para amar lo busco
siempre en ti...
amor mi vida estoy amándote
tu sol me alumbra
para darte calor

Ay dulce esperanza
te quiero desde siempre
ya no puedo estar sin ti
no ohh no

y te doy todo mi amor
y quiero todo tu amor...
y te doy todo mi amor
y quiero todo tu amor...

Te miro y veo todo
con tanta nitidez
tu Dios es el de todos...
dulce esperanzaaa

Y te doy todo mi amor
y quiero todo tu amor...
y te doy todo mi amor
y quiero todo tu amor..

Friday, June 15, 2012

El amor hace vivir

Bon Iver, Perth


     Bon Iver es una banda muy poco conocida por estas latitudes, y sin embargo, su nombre en la escena de la música independiente está dando que hablar cada vez más. Su disco homónimo, “Bon Iver, Bon Iver”, que significa buen invierno en francés y fue lanzado intencionadamente un 21 de junio, es a mi juicio una obra maestra (ganó el Gramy al mejor álbum de banda independiente en el 2012). Lo descubrí hace tan solo un par de meses y con poco tiempo dando vuelta ya se hizo un lugar privilegiado entre mi música.
     Perth es el nombre de una ciudad australiana y también es el nombre de la canción de este disco que más me enganchó, con una música de tintes épicos y sonidos envolventes. Tratando de penetrar en el significado que Justin Vernon (compositor y vocalista) quiso dar a esta canción, diría que el tema que desarrolla es la muerte de un ser querido o quizás la ruptura en una relación sentimental, en todo caso, en ambas opciones se mantiene esa categoría de “pérdida” como tema central. En este sentido, me parece que podría parafrasearse la primera estrofa de la siguiente manera: “estoy destruyéndome, desmoronándome, rompiéndome a través de tu cara, desgarrándome al evocar la imagen de tu rostro. Y muevo el polvo que flota en medio de la luz, esa materia densa que oculta todo, para ver si descubro allí una vez más la belleza de tu nombre, pero no, sigues sin estar y este lugar pierde toda realidad, este lugar se vuelve falso, sigo como dormido… pero de pronto me levantan, me hacen levantar”
     Y alllí viene la sencilla y potente frase del estribillo que realmente lo levanta todo, la frase que da sentido a esta entrada. Tan solo cinco palabras, “still alive who you love”… sacadas de las profundidades del corazón, con dolor y esperanza… still alive who you love”, es decir, “sigue vivo quien tu amas”. Y me quedé meditándolas… primero, pensando en tantas personas que llevo en el corazón y que han partido… mi abuelita Martu, el hijo de doña Tere y Johny, los primeros que surgieron. “¡Qué lindo es saber que volveremos a vernos!”, pensé al tiempo que dejaba iluminar esta realidad casi absurda de la muerte por la inmensurable luz del Evangelio, por la luz de mi Señor Resucitado. Y también pensé, “¡qué hermoso percibir cómo las personas que uno ama siguen vivas y presentes en el propio corazón, acompañándonos, inspirándonos!” Sí… la muerte no tendrá la última palabra sobre ninguno de ellos y el amor hace verdaderamente que alguien que no está, esté aquí y ahora.
     Pero de pronto la frase tomó un nuevo rumbo. ¿No es el amor acaso lo que me mantiene vivo a mí, no en el sentido biológico, sino que verdaderamente vivo? Recordé entonces a Viktor Frankl y su afirmación de que lo que lo mantuvo con vida en el campo de concentración fue la certeza del amor de su señora, o al mismo José Kentenich que en Dachau se experimentó sostenido por el amor de tanta gente que rezaba y se unía a él. Del mismo modo yo puedo decir, ¡esa ha sido mi experiencia!... es el amor de Dios lo que me da vida, es el vínculo profundo con Cristo y con su Madre lo que me sostiene a diario. Y también, de manera especial, me sostiene el “Dios de amor” que se hace vida en el amor humano. El lugar que mi familia y amigos me dan en su corazón es un verdadero anclaje existencial, es en cierto sentido lo que “me da vida” cada día, cada hora. Tal como Bon Iver dice, yo también lo puedo decir, “sigo vivo por el amor” que otros me tienen. Es maravilloso descubrir como Dios quiso hacernos parte de su capacidad creadora, como el Señor cuenta con nosotros para llevar a cabo su plan de amor. ¡Qué responsabilidad más grande y alentadora tenemos en nuestras manos! Estamos llamados a “dar” vida verdaderamente, a sostener la existencia de tantos al darles un lugar en nuestro corazón.
     Hagamos la experiencia entonces, tratemos de rezar con Perth, sobre todo en la frase del estribillo, y hacer  oración, rezando por aquellos que ya partieron al encuentro de Dios, agradeciendo por aquellas persona que nos “dan vida" al regalarnos su amor y también valorando y descubriendo cómo somos nosotros hogar y sustento para tantos. Como decía San Juan de la Cruz, “el que no ama está muerto”, y sin duda que podemos agregar que el que no es amado, también muere. ¡A regalar vida entonces, a regalar amor en nombre de Dios!


PERTH
Iʼm tearing up, acrost your face
move dust through the light
to fide your name
it
s something fane
this is not a place
not yet awake, I
m raised of make

still alive who you love (x3)

in a mother, out a moth
furling forests for the soft
gotta know, been lead aloft
so I’m ridding all your stories
what I know, what it is, is pouring

– wire it up!
you're breaking your ground
Me estoy rompiendo, a través de tu rostro
mover el polvo en medio de la luz
para encontrar tu nombre
es algo como un templo
este no es un lugar
aún no despierto, soy levantado de hacer

sigue vivo quien tu amas (x3)

en una mamá, desde una polilla
bosques enrollándose a lo suave
tiene que saber, dejarse llevar a lo alto
así que me estoy deshaciendo de tus historias
lo que sé, lo que es, está derramando

 – conéctalo!
estás rompiendo tu piso

Monday, June 11, 2012

¡Detengan ese tren!

Jack Johnson, Breakdown


     Jack Johnson es otro de mis músicos favoritos, por lo que seguramente será un invitado frecuente al Dios que resuena. Su canción Breakdown es una de las que más me gusta, canción que según mi parecer toca temas claves de nuestro tiempo. Es un llamado de atención al ritmo acelerado con que vivimos nuestros días, y al mismo tiempo, una invitación a vivir la vida "ensuciándonos las manos" y a no ser simples espectadores que observan a través de una cómoda ventana. 
     En esta canción Jack Johnson usa la imagen de un tren que lo lleva, podríamos decir,  que lo “arrastra”. Tiene ganas de bajarse a caminar con calma, a compartir con la gente, pero no puede, ¡el tren no para! Es como si él solo no fuera capaz de detenerlo, y por eso reclama, "quiero que este tren se rompa, que deje de funcionar", incluso llega a decir "quiero yo descomponerme" como última posibilidad de hacer la tan anhelada pausa. La metáfora para hablar de esa vorágine que vivimos a diario es bastante clara. Muchas veces recorremos nuestros días como llevados por un tren que no se detiene, como si la vida nos “fuera vivida”, como renunciando a tener las riendas de nuestra propia historia. Vamos arriba de este tren apurados, ansiosos, como si el mundo fuera de dejar de funcionar sin nuestro aporte, y muchas veces nos mentimos a nosotros mismos al exigirnos, tal como dice la canción, “tener que llegar a donde no necesito estar”.  
     ¿Cómo vivir entonces de otra manera? ¿No confiamos acaso en que Cristo calmará toda tempestad a nuestro alrededor, que Él multiplicará para nosotros el pan de cada día? Me parece que, en definitiva, la clave está en hacer vida la Divina Providencia, en la fe que Dios es un Dios presente, un Dios vivo que conduce y acompaña nuestras vidas. Como dice José Kentenich, se trata de lograr “que nuestra mayor preocupación sea vivir infinitamente despreocupados” fundados en la certeza de que somos ocupación predilecta de Dios.
     Con esto dicho, dejemos que este “tren se quiebre”, busquemos detenerlo. No hay razón para perder la calma, no le construyamos rieles con nuestras preocupaciones vanas, con nuestro excesivo afán de controlarlo todo. Vivamos más simples, más confiados. Bajémonos del tren, tomemos contacto con las personas, con la brisa del mar y con la música de la calle. Vayamos a pie, por los senderos que Dios nos muestre y recorramos los caminos con la única urgencia de amar más y mejor. La confianza de que Dios nos sostiene nos permite cortar de raíz el “estrés innecesario”, dando espacio a la única y verdadera lucha que no es otra que la de agrandar el corazón.
     Como dice Jack Johnson, “la sabiduría está en los árboles, no en las ventanas de vidrios”. Que este tren se rompa para que podamos ensuciarnos las manos, como ese niño que se embetuna hasta la nariz cuando juega en el barro. El Cristo que se encarnó y amó nuestro mundo con pasión nos quiere allí en medio de las calles, inmersos donde el dolor clama por una mano de ayuda y donde las estrellas palpitan con delicadeza.
     El desafío es entonces vivir en la paz de la fe y urgidos por el amor, disfrutando y luchando por  la vida verdadera, dejando atrás ese tren vertiginoso, aun cuando sabemos que no es cosa fácil. Pero la fuerza para lograrlo está. En palabras de San Pablo, “si Dios con nosotros ¿quién será contra nosotros? (Rm 8, 31)

BREAKDOWN
I hope this old train breaks down
Then I could take a walk around
And, see what there is to see
time is just a melody
With all the people in the street
Walk as fast as their feet can take them
I just roll through town
And though my windows got a view
Well, the frame I'm looking through
Seems to have no concern for now
So for now I...

I need this, old train to breakdown
Oh please just, let me please breakdown

This engine screams out loud
Centipede gonna crawl westbound
So I don't even make a sound
Cause it's gonna sting me
when I leave this town
All the people in the street
That I'll never get to meet
If these tracks don't bend somehow
And I got no time
That I got to get to
Where I don't need to be
So I...

I need this, old train to breakdown
Oh please just, let me please breakdown (x2)

I wanna break on down
But I cant stop now
Let me break on down

But you cant stop nothing
If you got no control
Of the thoughts in your mind
That you kept in, you know
You don't know nothing
But you don't need to know
The wisdoms in the trees
Not the glass windows
You cant stop wishing
If you don't let go
the things that you find
And you lose, and you know
You keep on rolling
Put the moment on hold
The frames too bright
So put the blinds down low

I need this, old train to breakdown
Oh please just, let me please breakdown (x2)

I wanna break on down
But I cant stop now
Espero que este viejo tren se estropee,
y así pueda bajarme y dar un paseo.
Y ver lo que haya que ver,
el tiempo, no es más que una melodía.
Con toda la gente por las calles,
caminando tan rápido como sus pies les permiten.
yo simplemente vago por la ciudad,
y aunque mis ventanas me dan una vista.
bueno, el marco por el que miro,
parece no importarle el ahora,
Por eso, por ahora...

Necesito que este viejo tren se estropee,
Oh, por favor, déjame que me estropee

Este motor grita muy alto,
cienpiés va a gatear en dirección oeste.
Así que no hago ni un ruido,
porque me picará
cuando me vea dejar este pueblo
Toda la gente en la calle,
que nunca llegaré a conocer,
si los rieles no se doblan de alguna manera.
Y no tengo una hora,
a la que necesite llegar,
a ese sitio que no necesito ir.
Por eso yo...

Necesito que este viejo tren se rompa,
Oh, por favor, déjame que me rompa (x2)

Quiero romperme ya
pero no puedo parar ahora,
déjame romperme ya

Pero no puedes parar nada
si no tienes control
de los pensamientos en tu cabeza.
que guardas dentro, lo sabes.
No sabes nada,
pero tampoco necesitas saber,
la sabiduría está en los árboles.
no en las ventanas de cristal.
No puedes evitar desear,
si no dejas partir
las cosas que encuentras,
y lo pierdes, lo sabes
Tu sigues rodando,
aguanta ese momento.
El marco es demasiado brillante,
así que baja las persianas.

Necesito que este viejo tren se rompa,
Oh, por favor, déjame que me rompa (x2)

Quiero romperme ya
pero no puedo parar ahora

pd. el video clip de Breakdown está muy bueno y además fue filmado en playas del centro-sur de Chile, Pichilemu y alrededores. ¡Échenle una mirada! http://www.youtube.com/watch?v=Y4O7ufx9D_s

Thursday, May 31, 2012

Espíritu que sopla

Bob Dylan, Blowin' in the wind


     No sé si me pasa sólo a mí, pero “Blowin’ in the wind” no me puede dejar de sonar a parroquia… “sabemos que vendrás, sabemos que estarás, partiendo a los pobres tu pan”. ¡Un clásico del ofertorio!, y la verdad,  una canción que me gusta mucho y que me trae buenos recuerdos. Todavía me acuerdo cuando me enteré que la melodía original era de “un cantante gringo” y que la mítica canción de misa sólo le había puesto la letra. De todos modos Bob Dylan siguió para mí por muchos años en la nebulosa de uno de esos “grandes nombres” que uno siempre escucha pero que no conoce. Fue recién el año pasado que comencé a descubrir este gigante que revolucionó la música de nuestro tiempo.
     Y me encontré un día con la original, con “Blowin’ in the wind”, y aunque no dé para cantarla en misa, descubrí en ella una canción de gran profundidad en la que se escucha el clamor del hombre frente al dolor, la guerra, la injusticia y la indiferencia. Está construida a base de preguntas y una gran respuesta,  preguntas críticas, cargadas, que reclaman al mundo de una vez por todas un poco más de paz, diálogo y solidaridad.  
 Al escuchar todas las preguntas que Dylan plantea en esta canción y dejarme interpelar por lo vital y lo profundo de ellas, me surgió inmediatamente una reflexión media paralela, así como de fondo: “¡Qué humano que es preguntar!”, pensé, como si no hubiera nada más propio del hombre que el “preguntarse” maravillado por el misterio de la propia existencia. A veces pienso que es como si nos pasáramos la vida en eso… con esos ojitos y corazón curioso que nos regaló el Señor, mirando por todos lados, escudriñando la realidad, preguntándonos una y otra vez por esta vida llena de misterio, por el dolor y la alegría, por Dios y su voluntad para conmigo.
     En esta línea, se me ocurren muchas preguntas propias a la luz de las que plantea Bob Dylan, y al mismo tiempo, me surgen distintos intentos de respuesta desde una perspectiva católica, aun cuando incluso desde la fe siento que muchas de ellas me quedan  grandes y no puedo más que confiarlas a las manos del Señor. Por eso no pretendo abordar los temas puntuales con mis propias preguntas y respuestas, sino que prefiero simplemente señalar ese camino del Espíritu que Cristo mismo nos legó y que podemos intuir en la canción “Blowin’ in the wind”.
     Cuando escucho en la canción que “la respuesta está soplando en el viento”, el Dios que resuena allí para mí  no es otro que el Espíritu Santo que Cristo nos dejara como legado, ese Espíritu que nos asiste e ilumina, que habita en el fondo del corazón y en medio de los hombres. Me parece que da para hacer una linda oración en este sentido… rezar, cantar, acompañar las preguntas de Bob Dylan, sumar las propias, las que vayan surgiendo, expresar a Dios lo que nos inquieta, lo que nos cuesta, lo que no comprendemos, y dejar que este viento toque el alma, abrirse al Espíritu Santo que sopla y que quiere responder en el fondo del corazón.
     Hace dos mil años, el día de Pentecostés, los apóstoles estaban reunidos en oración junto a María, la Madre de Jesús, aguardando expectantes la promesa del Espíritu. Seguramente estaban llenos de preguntas, tal como Bob Dylan, tal como nosotros. Pero un viento vino del cielo y sopló sobre ellos, les abrió el corazón con una respuesta totalmente diferente a lo que esperaban, una respuesta de otra categoría y sin embargo infinitamente superior. 
     Ese Viento sigue soplando desde entonces hasta nuestros días. Y por qué no decir que hoy mismo, 31 de mayo, sopla con una fuerza especial que nos invita, aquí y ahora, a dejarnos transformar para salir a anunciar. Es cuestión de preguntar y luego hacer un poco de silencio, a veces tan solo una pequeña pausa, para escuchar su suave murmullo y dejar que irrumpa en lo profundo con su infinita novedad.


BLOWIN' IN THE WIND
How many roads must a man walk down
Before you call him a man?
How many seas must a white dove sail
Before she sleeps in the sand?
Yes, 'n' how many times
must the cannon balls fly
Before they're forever banned?
The answer, my friend,
 is blowin' in the wind,
The answer is blowin' in the wind.

Yes n', How many years can a mountain exist
Before it's washed to the sea?
Yes, 'n' how many years can some people exist
Before they're allowed to be free?
Yes, 'n' how many times can a man
 turn his head,
Pretending he just doesn't see?
The answer, my friend,
is blowin' in the wind,
The answer is blowin' in the wind.

How many times
must a man look up
Before he can see the sky?
Yes, 'n' how many ears must one man have
Before he can hear people cry?
Yes, 'n' how many deaths will it take
till he knows
That too many people have died?
The answer, my friend,
 is blowin' in the wind,
The answer is blowin' in the wind.
¿Cuántos caminos tiene que recorrer un hombre
antes de que le puedas llamar hombre?
¿Cuántos mares tiene que navegar una paloma blanca
antes de poder dormir en la arena?
Sí, ¿y cuánto tiempo
tienen que volar las balas de cañón
antes de que sean prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.

Sí, ¿y cuántos años puede existir una montaña
antes de ser lavada hacia el mar?
Sí, ¿y cuántos años pueden vivir algunos hombres
antes de que se les permita ser libres?
Sí, ¿y cuantas veces puede un hombre
volver la cabeza
y fingir simplemente que no lo ve?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.

Sí, ¿y cuántas veces
tiene un hombre que mirar hacia arriba
antes de que pueda ver el cielo?
Sí, ¿y cuántos oídos tiene que tener un hombre
antes de que pueda oír a la gente llorar?
Sí, ¿y cuántas muertes hacen falta,
hasta que se sepa
que ya ha muerto demasiada gente?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento

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